domingo, 30 de marzo de 2014

Akkerman, Assad y Abercrombie...Las tres sesiones en la misma entrega


Encuentros Íntimos con ABERCROMBIE-AKKERMAN y los hermanos ASSAD, en tres entregas:
                                                                                                                 Derechos Reservados de Autor
PRIMERA SESIÓN: 

En nuestra colección hay tres Cd’s  de John Abercrombie: Gateway, Sargasso Sea y Night: mi favorito; porque fue precisamente en una oscura noche de invierno, cuando Marcel puso este Cd como música de fondo a la hora de sentarnos a comer y... las velas, el vino tinto y el pollo al horno, acompañados de la guitarra de Abercrombie y el saxofón de Mike Brecker... convirtieron lo que iba a ser una simple comida diaria en una romántica ‘candlelight’ que se prolongó cuando yo, necia como soy, le pedí a Marcel tocar de nuevo el Cd, pues la introducción de la primera canción, ETHEREGGAE, a mí se me antojó muy similar a los últimos acordes de Nothing Else Matters , ups! Que yo comparará a Abercrombie con Metallica  para Marcel fue casi un anatema, y su primera reacción fue decirme que Abercrombie había grabado este tema en 1984 cuando Metallica apenas salía de los pañales. Entonces yo fui a mi mínima colección y me saqué de la manga mi albúm favorito: Metallica tocando al lado de la Orquesta Sinfónica de San Francisco. Marcel, todavía dudoso,  decidió seguir mi juego y en su miniestudio -lleno de aparatos de sonido, microfonos y demás- puso a sonar al mismo tiempo a Metallica y a Abercrombie y, zas,  hicimos un montaje excepcional que por ahí anda grabado en una de esas cosas viejísimas y en desuso llamada cassette. De pronto les suena y deciden escuchar Ethereggae de Abercrombie  y Nothing Else Matters de Metallica al mismo tiempo y contarme cómo les fue en la aventura. Mas adelante, cuando lleguemos a la H, yo les contaré del cómo llegué a volverme seguidora de Metallica y de su guitarrista Kirk Hammett.

Saldadas las diferencias, desde entonces han sido muchas las noches de invierno acompañadas por John Abercrombie y su infinita gama de sonidos con los que es capaz hasta de entablar diálogos nocturnos con el mar; como en Sargasso Sea, adonde echando mano de sus guitarras -eléctrica y acústica-, y en compañía de la guitarra clásica de Ralph Towner,  me invaden, penetran y hacen danzar con los delfines azules y jugar con las olas hasta alcanzar el sol; porque Abercrombie es idílico.

SEGUNDA SESIÓN:

Del estado meditativo en que suelo caer aquellos viernes en la noche en que escuchamos a Abercrombie, me saca con sus fuertes descargas eléctricas el sábado en la mañana el holandés Jan Akkerman, Een echte Amsterdammer, hoor!  que traducido quiere decir que es un genuino hijo de la ciudad de Amsterdam, lo cual en la realidad yo no sé exactamente que significa, y cuando le pregunto a quienes dicen cosas como éstas, tampoco me dan muchas explicaciones. Tal vez quieran decir que la gente de la gran ciudad  quiere parecerse tanto a la gente de la Gran Manzana, o sea Manhattan-NY, que se pasan... Yo no sé, pero lo que sí sé es que Akkerman es un hueso duro de roer y, sin duda, tiene su propio karakter y, por lo mismo, es un maestro de la guitarra; pero... habla mucho para mi gusto, oeps! O sea, me explico, si nunca lo hubiese oído hablar me gustaría más. No obstante, luego de haber visto un par de entrevistas en la televisión holandesa, y una que aparece en un Dvd que forma parte de nuestra colección, Jan Akkerman Live,  cuando lo escucho no logro disociar su raro lenguaje corporal y oral al del sonido de sus guitarras. Un caso psicológico, digno de ser analizado por los expertos. En todo caso de Akkerman me encanta un track que también aparece en el Dvd que les he mencionado, como un extra, y es nada menos que Paco de Lucía haciendo duo con él (o será al contrario?) Improvisaciones, se llama, y suenan de infarto.

Akkerman, según mi propio evangelio, es el cowboy de la guitarra eléctrica: en su albúm Profile sus descargas a veces me suenan, no como FRESH AIR, pero sí como el climax de una película del Oeste Americano, que fue precisamente lo que imaginé la mañana de sábado en que Marcel decidió hacerlo sonar a toda mecha mientras horneábamos los croissants y preparábamos los huevos del brunch matinal - costumbre sabatina-; algo similar a lo que yo solía hacer con Santana y Metallica cuando vivía en mi aparta-estudio de los altos chapinerunos y, los sábados en la tarde, bailando y cantando, me dedicaba a organizar el clóset mientras contemplaba desde mi ventana panorámica la ciudad puesta a mis pies y, votando adrenalina a lo loco, le devolvía todo el estrés acumulado durante la semana de trabajos forzados; porque vivir en Bogotá era y es de lo más forzado y estresante.  Ahora bien, lo realmente fascinante de este albúm Profile es que luego de la descarga vienen dos temas llamados ETUDE y BLUE BOY en los que Jan deja de lado la guitarra e interpreta la lute. Lo hace con tal virtuosismo que así de pronto lo que es estruendo se llena del encanto y el letargo medieval; es justo cuando nos sentamos a disfrutar del brunch, que queda sellado con el ANDANTE SOSTENUTO en el que Jan interpreta su guitarra flamenca. Porque  Jan Akkerman tiene tantas armas que puede darse el lujo de ser imprevisible y hasta peligroso, cierto?   

De los diez Cd’s de Akkerman en nuestra colección, antes de terminar la sesión debo hablar de un tema también con una historia algo similar a la de Abercrombie: TOMMY,  tema que forma parte del albúm Jan Akkerman Live, Montreux Jazz Festival 1978. Cuando lo escuché pensé, Aquí encuentro un parecido entre Akkerman y Santana; y entonces se lo dije a Marcel, quien ya bien aprendido no chistó ni pio, sino que luego de que el Cd se terminara, puso a sonar un LP llamado DIVERGENCE, Ah, es como Akkerman de nuevo, pero suena como un saxofón, le dije; Sí, me respondió Marcel, suena distinto porque no es Akkerman es Tom Barlagen:  el compositor original del tema Tommy -como llamó Akkerman a su versión en honor de Tom, precisamente-; y Tommy no es más que la solución que Jan le dio a las divergencia de un grupo también holandés llamado Solution, del cual formó parte Barlagen:  saxofonista excepcional, por cierto; Ah, que interesante, acaso podríamos negar que entre la guitarra y el saxofón hay una convergencia perfecta! fue todo lo que atiné a decir. Quizás ustedes se animen a escuchar las dos versiones de esta divergencia y contarme si hay o no convergencia?  (Todo anda por ahí en las redes como YouTube, por si lo quieren ver. A próposito, la carátula del LP de Solution: Divergence es terrific! ).

Mientras, yo seguiré con mis propias divergencias... encuentros y desencuentros... en todo lo referente a Akkerman: un guitarrista que se ha dado el lujo de tocar con los mejores; desde guitarra clásica/ flamenca y/o acústica, eléctrica, jazz guitar y... hasta lute. De su biografía se encarga Wikipedia, por ello no me adentraré mucho en detalles personales ni de él ni de ninguno de sus/mis/tus guitarristas.   

TERCERA SESIÓN

♫♫♫No encontré ojos así como los que tienes tú♫♫♫ Los ojos de Sérgio y Odair Assad me hacen soñar con la versión cinematográfica que yo he hecho en mi propio cuarto oscuro de Ottanes Abell Chandrasekhan que, con ojos azabaches y un traje de Sandokán, ha llegado desde muy lejos*. No obstante, ninguno de los dos Cd’s que tenemos en nuestra colección nos habla de noches árabes ni sirias ni menos de Shakira –quien en compañía de una simple guitarra fue capaz de encontrar su propia voz y crear un estilo que hoy es imitado por muchas, valga la propaganda-. Y es que la música de los hermanos Assad es música clásica, tanto antigua como contemporánea. En el primer Cd del que les hablaré –mi favorito-  Odair y Sérgio interpretan a a RAMEAU, SCARLATTI  y BACH; música bárroca,  de los finales del S. XVII y comienzos del XVIII.  Música que de inmediato te hace pensar en los bailes de palacio y, por lo menos a mí, me recuerda libros y películas  al estilo de Don Quijote. Se me cruzan por la mente, por ejemplo, las escenas de los mesones aquellos en los que se alojaba de cuando en vez Don Quijote, colmados hasta las tetas de caballeros andantes como él; justo en uno de ellos fue donde el loco más genial de la literatura se  encontró a su Dulcinea; también rememoró a Ana Bolena tratando de seducir a Enrique VIII, mientras bailaba provocativamente en los salones de la corte inglesa –como la vimos en la serie de los Tudor-; o, porque no, veo en mis proyecciones a los Tres Mosqueteros enredados entre las enaguas y los escotes de Milady, o de la reina de Francia,  haciendo de las suyas en los entrecijos de las Tullerías o en los laberintos de los jardines reales, excentos de botox o silicona. Porque precisamente en este Cd de los hermanos Assad hay muchas reminicencias de las cortes europeas de aquellos días, con un dejo allá en el fondo de moros y judíos.

Mi temas preferidos son dos: SONATA EN C-major de Domenico Scarlatti y PRELUDE y FUGA No 3 en C#mayor de Johann Sebastian Bach, tomado de The Well-Tempered Clavier- Book I. El primer tema fue escrito inicialmente para címbalo y el segundo para clave o clavier, y ahí es adonde entra a jugar un papel importante el virtuosismo de los Assad, al haber sido capaces de adaptar todos los temas que inicialmente fueron escritos para este tipo de instrumentos a la guitarra. Cuenta Sérgio que interpretar a Bach solo fue posible gracias a que el luthier  o hacedor de guitarras, Thomas Humphrey, creo una guitarra especial que llamó Millenium, con la cual les fue posible tocar notas altísimas con bastante facilidad.

En el segundo Cd, Saga dos migrantes, los hermanos Assad interpretan a compositores latinoamericanos y, en algo que a mí se me ocurre es un tributo a Brasil: el país donde los Assad crecieron, comienzan interpretando a Heitor Villa-Lobos; luego van a Argentina y hacen sonar a Astor Piazzolla y Alberto Ginestera, y luego en el penúltimo puesto interpretan el tema clave, compuesto por el propio Sérgio llamado SAGA DE DOS INMIGRANTES, que me encanta; y ya para el cierre, regresan a Rio de Janeiro tocando AGUA Y VINO de Egberto Gismonti... Y yo... soñando con esos ojos así... después de haberlos escuchado ya no puedo ir a tomar cerveza al Oudaen, un castillo medieval que fue construido sobre el Viejo Canal (Oudegracht), aquí en Utrecht, y hoy en día es un salón de recepciones- restaurante con su propia destiladora de cerveza. Cuando entras allí me siento un poco transportada a los mesones de Don Quijote, o a los salones de baile de los principados europeos; y en los días de vientos helados y nieve, sentada allí, tomando cerveza con sabor a masato santafereño, me da por imaginarme vestida al estilo de las damas de la cortes dieciochescas, bailando las sonatas de los hermanos Assad; sueños de los que me saca Marcel, quien encantador me baja de mis altos diciéndome que en un sitio tan ocupado en el bussiness los hermanos Assad en vez de ganar perderían, pues Sérgio y Odair aparte de emanar en sus notas multiculturalidad y sincretismo son indiscutiblemente misterio eterno; nada que ver con un restaurante típicamente holandés, lleno hasta las tetas con una música indescifrable por la cual no se tiene que pagar ni un duro por tocarla.

*Ottanes Abell Chandrasekhan, nacido en Mongolia de padre aborigen y madre maorí, creció como exiliado tibetano en la India y fue fákir en el Indostán, alquimista en Al-Fasher, vendedor de camellos en el pueblo del velo, operador de máquinas en los pozos de petróleo en Nigeria, samurai en Japón, cowboy en New Mexico, control-manager en Aberdeen, expedicionario en Siberia y ... es un personaje extraido de mi novela Mapa Genético de un Conquistador de Mariposas, disponible en versión digital en Amazon.

El próximo fin de semana la Segunda entrega en dos sesiones: Julian Bream y George Benson!

Espero sus comentarios...

 

viernes, 28 de marzo de 2014

Un Encuentro en tres entregas: Abercrombie-Akkerman y los hermanos Assad



PRIMERA SESIÓN: 

En nuestra colección hay tres Cd’s  de John Abercrombie: Gateway, Sargasso Sea y Night: mi favorito; porque fue precisamente en una oscura noche de invierno, cuando Marcel puso este Cd como música de fondo a la hora de sentarnos a comer y... las velas, el vino tinto y el pollo al horno, acompañados de la guitarra de Abercrombie y el saxofón de Mike Brecker... convirtieron lo que iba a ser una simple comida diaria en una romántica ‘candlelight’ que se prolongó cuando yo, necia como soy, le pedí a Marcel tocar de nuevo el Cd, pues la introducción de la primera canción, ETHEREGGAE, a mí se me antojó muy similar a los últimos acordes de Nothing Else Matters , ups! Que yo comparará a Abercrombie con Metallica  para Marcel fue casi un anatema, y su primera reacción fue decirme que Abercrombie había grabado este tema en 1984 cuando Metallica apenas salía de los pañales. Entonces yo fui a mi mínima colección y me saqué de la manga mi albúm favorito: Metallica tocando al lado de la Orquesta Sinfónica de San Francisco. Marcel, todavía dudoso,  decidió seguir mi juego y en su miniestudio -lleno de aparatos de sonido, microfonos y demás- puso a sonar al mismo tiempo a Metallica y a Abercrombie y, zas,  hicimos un montaje excepcional que por ahí anda grabado en una de esas cosas viejísimas y en desuso llamada cassette. De pronto les suena y deciden escuchar Ethereggae de Abercrombie  y Nothing Else Matters de Metallica al mismo tiempo y contarme cómo les fue en la aventura. Mas adelante, cuando lleguemos a la H, yo les contaré del cómo llegué a volverme seguidora de Metallica y de su guitarrista Kirk Hammett.
Saldadas las diferencias, desde entonces han sido muchas las noches de invierno acompañadas por John Abercrombie y su infinita gama de sonidos con los que es capaz hasta de entablar diálogos nocturnos con el mar; como en Sargasso Sea, adonde echando mano de sus guitarras -eléctrica y acústica-, y en compañía de la guitarra clásica de Ralph Towner,  me invaden, penetran y hacen danzar con los delfines azules y jugar con las olas hasta alcanzar el sol; porque Abercrombie es idílico.

Mañana sábado esperen la segunda sesión: Akkerman



sábado, 22 de marzo de 2014

Encuentros Íntimos con su Guitarra de la A a la Z


 
INTRODUCCIÓN
 

Mis primeros encuentros con una guitarra se remontan a mi època de estudiante de secundaría, cuando las monjas nos llevaban de retiros espirituales a un monasterio que quedaba a las afueras de Bogotá, calle 200, rodeado por entonces de naturaleza y no de cemento, como ahora. Una experiencia ùnica por lo extrema: de un lado el recogimiento meditativo y del otro la recocha.

Y es que si durante el día todo era meditación, en las noches, una vez las monjas hacían su ronda nocturna para asegurarse de que todas estábamos en nuestras habitaciones durmiendo, zas, por los oscuros corredores nos deslizábamos como fantasmas hasta alcanzar la habitación de la cita nocturna, adonde lo más malo que hacíamos era escuchar a Santana en una grabadora que alguna chica pervertida metió al convento de contrabando. Así nos sollábamos escuchando Mujer de Magia Negra y Europa: todavía mi favorita!

Quizás haya sido algo de esta misma magía la que me poseyó la noche en que mi hombre, luego de dos meses de una pura y mera amistad, me invitó por fin a comer a su apartamento de soltero y, una vez allí, a la luz de las velas, luego de una deliciosa cena y dos vasos de vino tinto ♪red♫ red♪ wine♪ me tocò la guitarra y me dejo embrujada. .. Vamos a decir que si ya me traía de cabeza, por el hecho de no haberme tocado ni un pelo en dos meses de amistad, pues con su toque toque si que me acabo de friquiar.

Enchanted, fue la palabra que usé cuando al día siguiente le conté a mi amiga inglesa Nicole –quien precisamente nos había presentado -introduced- sobre la experiencia sublime de la noche anterior. Y no tengo palabras para describir su cara cuando añadí que Marcel había tocado su guitarra clásica para mí, Oh dear! repitió tres veces, con ese acento súper acentuado de las inglesas poch! Y es que Marcel nunca jamás -me lo habían ya repetido y advertido hasta el cansancio- ha tocado la guitarra en frente de nadie.

Qué le has hecho a ese hombre? me preguntó Nico, Yo, nada! a mí que me esculquen, le respondí, Qué me ha hecho él a mí? es mejor pregúntarme, pues me tiene embrujada, además de... en ascuas, ups! Nunca en toda mi vida había tenido el privilegio de sentirme poseída y amada, sin que de por medio hubiese sexo. Y que conste que ni por un segundo pensé en el cliché de que fuese marica; aunque, lo confieso, si llegué a considerar muchas veces la posibilidad de que mis encantos de mujer se hubiesen eclipsado con el divorcio.

A partir de aquella noche las cenas se fueron haciendo más frecuentes y un mes más tarde decidimos vivir juntos. Hace cinco nos casamos en una ceremonia íntima y durante todos estos casi 13 años juntos, mis días y mis noches han estado llenas tanto de él como de su música: tenemos una de las colecciones de música clásica, pop y jazz más sui-generis por lo, digamos, poco comercial. Y como sé muy bien que cada vez que durante esta serie nombre a éste o aquel guitarrista vendrán a mi mente episodios y/o anécdotas de mi vida, les dejaré a ustedes la tarea de buscar en You Tube y demàs los tracks de los guitarristas de los que les hable.

La próxima entrega, y ya para empezar en serio con mi alfabeto, les hablaré de John Abercrombie, Jan Akkerman y Odair Assad.

Hasta la próxima!